Wiki Arde Cuba

Arde Cuba es una historia que corresponde a lo que conocemos como género de ficción histórica. Y como tal parte de un hecho conocido, en torno al cual el autor se permite ciertas licencias estéticas.

En este caso el desencadenante de esta emocionante aventura es el viaje que realizó el actor estadounidense Erroll Flynn a Cuba en el año 1958 con el fin de entrevistarse con Fidel Castro; el entonces joven comandante de los guerrilleros que luchaban por acabar con el régimen corrupto del presidente Batista. Flynn llegó a Sierra Maestra donde pasó 5 días con Castro y entró con los rebeldes en Santiago de Cuba. El encuentro quedó detallado en su relato “Castro y yo” el cual fue publicado meses más tarde en la revista Bohemia.

También iba acompañado de su fotógrafo, llamado realmente John McKay. Castro no sólo dio total libertad a Flynn para moverse, entrevistar y fotografiar lo que quisiera, sino que vio una oportunidad en “pasear” al actor para que la gente viera que un personaje estadounidense de su talla estaba involucrado con el movimiento.

En esta página Agustín Ferrer os presenta a todos los personajes, reales y ficticios que protagonizan este cómic. Con esto y la información que aparece al final del álbum hemos querido que disfrutéis al máximo de la lectura de esta historia que, aún siendo un cómic de aventura y entretenimiento, ha querido profundizar un poco más en la historia de Cuba.

Frank Spellman (ficticio)
Reportero gráfico norteamericano de origen judío. Comienza su carrera profesional como fotógrafo cubriendo la guerra civil española en 1938 para la prensa estadounidense. Allí coincide con personajes tan conocidos como el fotógrafo húngaro Robert Capa, que lo acoge bajo su ala, el escritor norteamericano y futuro Premio Nobel Ernest Hemingway; y el actor Errol Flynn, que huye de su tempestuoso matrimonio con la también actriz Lili Damita, y con el que entabla una singular amistad basada en la diferencia de caracteres.

Durante la II Guerra Mundial es testigo de la liberación de los campos de concentración alemanes. Este terrible momento supone un punto de inflexión en su carrera y, en lugar de cubrir conflictos como el de Corea o Indochina -donde muere su amigo Robert Capa-, decide convertirse en uno de los muchos fotógrafos que llenan las revistas del papel cuché con retratos del star system de Hollywood.
Profesional venido a menos, divorciado de una esposa más fascinada por los oropeles de los astros del celuloide que de él, Spellman se dedica a retratar a jovencitas aspirantes a estrellas. Es en ese momento cuando Errol Flynn lo “rescata” con el pretexto de que lo ayude a buscar exteriores en Cuba para una próxima película.

01 Frank Spellman

Errol Flynn (real)
Nacido en Tasmania en 1909, pero tomado siempre por irlandés, recuerda de su infancia la necesidad de libertad, su amor por el mar heredado de un abuelo marino, su buena relación con su padre y las frecuentes palizas propinadas no sin motivo por su madre.
De las selvas de Nueva Guinea, en las que “recluta mano de obra sin derecho a remuneración” para su plantación de tabaco, pasa a ser actor en una película australiana sobre el motín del Bounty.
Huyendo de la mediocridad y empujado por una exacerbada curiosidad aliñada por sus excesos con la bebida, las drogas y el sexo, acaba por encontrar a regañadientes su sitio en la Meca del cine. Protagoniza un buen número de películas que lo encumbran al estrellato dando vida a héroes pícaros y valientes con un fuerte atractivo sexual. Pero sólo alcanza sus mejores interpretaciones cuando su carrera artística toca a su fin, encarnando a personajes en declive, perdedores, fiel reflejo del momento en que se halla.
Acuciado por la Hacienda norteamericana, las deudas, las pensiones de sus varias ex esposas y un asesor que lo lleva a la quiebra, se embarca en incontables planes como el de entrevistar a Fidel Castro en plena Revolución cubana.

02 Errol Flynn

“El Loco” (real)
Apodado cariñosamente así por los habaneros, durante sus erráticos paseos por la ciudad brinda a sus habitantes chascarrillos y ocurrencias, en algunos casos auténticas enseñanzas e incluso sentencias premonitorias. ¿Quién es aquí el loco? ¿Quién mira al frente y no ve nada o quién intuye lo que está por venir y al que nadie cree?

03 El Loco

Los matones (ficticios)
Entre las muchas piezas del intrincado puzle que forma la mafia en La Habana, estos dos gánsteres de origen ítalo-americano sirven a las órdenes del hampón Meyer Lansky.
Sam, de temperamento sanguíneo y aficionado a la violencia gratuita, no perdona que le toquen un pelo. Es una rata salida de las peores calles de Brooklyn a la que es mejor tener como amigo. Pero lejos.
Vincent combina fuerza bruta con pensamiento crítico. Aunque su aspecto hace suponer pesadez y torpeza, su agilidad corre a la par de su juicio. No le gusta repartir sopapos sin motivo justificado. Odia llevar sombrero.

04 Sam & Vincent

Meyer Lansky (real)
Conocido como “el hombrecito”, es el financiero del hampa. De origen judío europeo, Lansky desembarca en Cuba junto a su jefe, Charlie “Lucky” Luciano, a mediados de la década de los 40, buscando una alternativa a sus cada vez más vigilados intereses en los Estados Unidos. En el momento en el que Luciano es deportado a Italia por el gobierno cubano -a instancias del estadounidense- Lansky pasa a ser quién maneja los negocios de la mafia en la isla. Para asegurar su liderazgo, pese a desdeñar la violencia, bajo su gestión “caen” individuos tan conocidos como los hampones “Bugsy” Siegel o Albert Anastasia,“el sombrerero loco”.
Amigo íntimo del dictador cubano Fulgencio Batista, “el lindo mulato”, con su apoyo quiere convertir Cuba en su particular paraíso tropical. Ese sueño se refleja en la construcción de su propio hotel en el paseo del malecón de La Habana, el Riviera.

05 Meyer Lansky

Joe Stassi (real)
Es el administrador de los asuntos cotidianos de la Mafia en La Habana. Que lleve gafas y tenga aspecto de chupatintas no quiere decir que no sepa lo que sus gestiones provocan en último término. Los negocios son los negocios y hará lo necesario para que sigan siendo rentables.

06 Joe Stassi

Lucy Berger (ficticio)
Funcionaria de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, combina su eficiente labor consular con una más que cuestionable relación con el lado más obscuro de la ciudad de La Habana. ¿Cómo si no puede conocer qué se cuece en el Riviera de Meyer Lansky? Siempre resulta divertido jugar a los dados…

07 Lucy Berger

Robert Gordon (ficticio)
Agregado comercial de la Embajada de Estados Unidos en Cuba. Eufemismo por el que se conoce al agente designado por la Central de Inteligencia Americana en la isla. Pese a estar bregado en los manejos de las dictaduras tropicales de las islas caribeñas, la huida de Fulgencio Batista en plena noche vieja de 1958 lo pilla con el pie cambiado. Tras un leve rapapolvo en la sede de la CIA en Langley, a final de 1959 es enviado a Madrid para supervisar la visita del Presidente Eisenhower al régimen franquista.

08 Robert Gordon

Ernest Hemingway (real)
El Premio Nobel de Literatura estadounidense es un habitual de La Habana, del bar Floridita y sus daiquiris. Responsable de que los Sanfermines se llenen de anglosajones que han leído su libro ¡Fiesta! -o visto la película del mismo título. Amante de los excesos, como su íntimo amigo Errol Flynn, también gusta de las actividades cinegéticas como la pesca y la caza. Esta última afición le facilita el suicidio por una sobredosis de plomo.

09 Ernest Hemingway

Ronald Whiters y Eddie Morgan (ficticios)
Dos de los hombres de la United Fruit Company, la corporación que monopoliza los cultivos en Cuba. Combinan la experiencia que brinda la edad de un perro viejo en estos negocios (Whiters) con la aséptica visión de la economía de un joven licenciado en Yale (Morgan). Venderían a sus madres si con ello alcanzasen los objetivos marcados por la empresa. Su lema: Dios, Patria y dos cucharadas de azúcar cubano en el café.

10 Withers & Morgan

Orlando Cañizares (ficticio)
Coronel del ejército cubano, adscrito en La Habana a los Servicios de la Inteligencia Militar –conocido como SIM- está más que seguro que Castro acabará por triunfar con su revolución de desarrapados. Pero que el régimen de Batista caiga no quiere decir que él también corra la misma suerte y no pueda ser útil al nuevo gobierno revolucionario. Eso es tener visión de futuro y una mente abierta a los cambios.

11 Orlando Cañizares

El piloto (real)
Piloto que traslada en su avioneta Cessna a Errol Flynn y Frank Spellman desde Camagüey al encuentro con Castro en Sierra Maestra. Fiel al espíritu de la Revolución, no duda en arriesgar su vida por la victoria. No es ningún cobarde y combatir las injusticias de un dictador como Batista no se hace desde el sofá.

12 El piloto

Camilo Cienfuegos (real)
Comandante del rebelde Movimiento 26 de Julio, apodado “Señor de la Vanguardia” por ser el primer jefe guerrillero que exporta la lucha contra el ejército regular de Batista fuera de Sierra Maestra. De talante jovial, bromista y amistoso, amante de los sombreros de vaquero y armado con su inseparable ametralladora Thompson, destaca por su carácter aguerrido y valiente. Sus hombres darían la vida por él y él haría lo mismo por ellos. Aunque en los momentos más críticos, prefiere arriesgar su propio pellejo a exponer a sus muchachos al fuego enemigo.
La simpatía que despierta en el pueblo y la admiración de sus hombres lo hacen el héroe más cercano de la Revolución. ¿Puede volverse esto en su contra?

13 Camilo Cienfuegos

Fidel Castro (real)
El líder del Movimiento 26 de Julio, el nuevo José Martí que va a liberar Cuba de la dictadura de Batista y sus amigos mafiosos y que va a devolver al pueblo la dignidad y lo expoliado por las empresas multinacionales estadounidenses.
No se define como comunista. Eso lo deja para su hermano Raúl y para El Che.
Armado con un fusil con mira telescópica, ve los combates desde lejos. Pero es que de poco sirve un líder muerto salvo que sea para convertirlo en mártir y mito popular.

14 Fidel Castro

Celia Sánchez (real)
Hija de un médico rural, como asistente suya comprueba de cerca la miseria de sus pacientes. Influenciada por el pensamiento de José Martí pronto se une a la lucha popular y al Movimiento 26 de Julio. Bajo el apodo de “Norma”, es la promotora del batallón femenino Mariana Grajales y la primera mujer que entra en combate. Su valor y entrega a la Revolución le permite situarse junto al comandante Castro.
Cuando comparte mesa con Errol Flynn adorna el ojal de su uniforme con una orquídea. ¿Flirtea con el actor?

15 Celia

Raúl Castro (real)
Hermano de Fidel. Tiene unos mofletes pellizcables.

16 Raúl Castro

Mujeres del Batallón Mariana Grajales (reales)
Nada impide a las mujeres cubanas tomar las armas frente a la tiranía de un gobierno corrupto, violento y cruel como el del dictador Fulgencio Batista. Entre ellas, de izquierda a derecha:

Vilma Espín, Ingeniera Química por la Universidad de Oriente y el MIT de Boston, ocupa el grado de Coordinadora Provincial del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Oriente. Cuando se produce el desembarco del Granma, el cuartel general revolucionario se sitúa en su vivienda de Santiago. Pronto destaca en la organización y lucha guerrillera.
Tiene una relación con Raúl Castro con el que se casa en 1959, tras el triunfo de la Revolución. No obstante coquetea con el fotógrafo Frank Spellman cuando éste acompaña a Errol Flynn a Sierra Maestra. Siempre le gustan los hombres bajitos. ¿Tiene motivo Raúl para estar celoso? ¿Debería temer por su vida el fotógrafo?

Haydée Santamaría, conocida por el sobrenombre de “Yeyé”, hija de españoles emigrados a Cuba, abandona sus estudios de Enfermería para militar en contra de la dictadura de Batista. Participa en el fallido asalto al cuartel Moncada en 1953 junto a Fidel Castro donde es capturada. No corren la misma suerte uno de sus hermanos y su compañero sentimental, que mueren torturados después de la acción. Haydée termina encarcelada sin haber delatado a sus compañeros.
Una vez liberada, Castro le encomienda la máxima difusión de su alegato en el juicio de Moncada, conocido como La historia me absolverá. Más tarde participa en la fundación del Movimiento 26 de Julio y combate desde Sierra Maestra integrada en el batallón femenino Mariana Grajales.

Eloisa Ballester, Elo, integrante del pelotón Mariana Grajales, comulga con fervor con los ideales revolucionarios que la han llevado a unirse a la guerrilla. Lucha como una jabata y es tan valiente como cualquiera de sus compañeros. Está enamorada del comandante Camilo Cienfuegos y lo seguirá allí donde vaya. Aunque esto le cueste la vida.
(Tranquilo, amigo lector, existe una foto en la que se la ve, muy viva, entrando en La Habana junto a otras guerrilleras días después del triunfo de la Revolución).

17 Chicas Batallón Mariana Grajales

El Teniente (ficticio)
Está al mando de un puesto avanzado del ejército, a poca distancia de donde operan los guerrilleros de Castro y siente el aliento del enemigo en el cogote. En esos momentos se hace difícil transmitir calma a los hombres al cargo. Pero tener dotes de mando y unos cuantos gritos a tiempo coloca a cada uno en su sitio. Salvo cuando todo se va al carajo en medio del caos de un ataque y es el primero en caer prisionero de los rebeldes.

18 El Teniente

Los ejecutores (ficticios)
Profesionales de la muerte, estos tres guerrilleros cumplen las órdenes sin rechistar.

19 Los ejecutores

El Capitán del Aeropuerto (ficticio)
Rancho Boyeros es un hervidero de turistas gringos que quieren abandonar Cuba cuanto antes. Además de asegurar la posición con sus hombres, el Capitán del Aeropuerto debe impedir que cualquier seguidor de Batista huya mezclándose con los viajeros. Un trabajo sencillo hasta que la terminal se convierte en una fiesta.

20 El Capitán del aeropuerto

Ernesto Che Guevara (real)
Comandante responsable de que el dictador Fulgencio Batista acelere su huida de Cuba cuando le arrebata a final de año la ciudad de Santa Clara. Toma en La Habana los cuarteles de un ejército regular en desbandada y asegura la ciudad para cuando Castro la alcanza, con el grueso de sus hombres, en su recorrido triunfal por la isla desde Sierra Maestra.

21 Ernesto Che Guevara