Opinando sobre CAZADOR DE SONRISAS

4 octubre, 2014
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Prometí a la gente de Grafito Editorial que cuando terminara de leer Cazador de sonrisas daría un veredicto (si a veces me creo estar en alguno de esos programas con jurado y ser

normal, no es típico, pero esta contado a la vieja usanza, como los cuentos de tradición oral (en el prólogo podéis ver al típico narrador omnisciente que nos cuenta la historia), y como tal tiene su moraleja, su enseñanza…

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Cazador de sonrisas nos presenta a Herbert, un personaje sórdido, oscuro, de esos que aparecen en las noticias de sucesos, de los que sus vecinos comentan en entrevistas «si era muy agradable, nunca pensé que…» y del que se le dedicaría todo un programa de Cuarto Milenio.
Conforme leía ECDS (acortemos el título como hacen los críticos importantes) un escalofrío recorría mi espalda, todos hemos oído historias sobre dentistas, todos hemos estado en el dentista y todos son normalmente gente amable, como el de ECDS, y todos confiamos en la gente que parece agradable, ¿no? .
CDS es un cómic duro, que toca temas peliagudos (pederastia, violación, maltrato…) en el que el lector se convierte en una verdadera «vieja del visillo», que espía furtivamente a nuestro personaje y que saca conclusiones con lo poco que conoce. Precisamente ahí radica la maestría narrativa de Agustín Ferrer, que con un dibujo espectacular nos introduce en una historia tan cotidiana, que da miedo solo pensarla.
¿Recordáis la última vez que os durmieron en el dentista?

Valencia a las 11y 24 con un café y una napolitana de chocolate y robando wifi al bar
Andrés Fernando Carrasco (Autor de Descataloga2)