Cómo gestionar la percepción de tu obra

Fdez te enseña cómo gestionar la percepción de tu obra.

Capítulo dedicado a los autores que forma parte de la guía técnica «SECRETOS DE LA NARRATIVA GRÁFICA APLICADOS AL CÓMIC» que puedes consultar de manera gratuita en la web de Grafito Editorial así como pedir tu ejemplar en este enlace. Esperamos que lo disfrutes.

Vale, a ver, esto no es un truco de narrativa gráfica. Pero se me ocurrió que es algo de lo que era importante hablar, y a la gente de Grafito le pareció bien, así que nada, tomaoslo como una especie de bonus, o apéndice, sobre creatividad y salud mental.
La cosa es que tú vas y dedicas muchas horas a hacer tu cómic, ¿no? Un proceso larguísimo en el que te esmeras y lo das todo. Y cuando ya lo tienes terminado, lo miras y… y a lo mejor te parece que lo que te ha salido es una mierda. Pero ¿es una mierda, realmente? ¡No tiene por qué! ¡Puede que sea buenísimo! Pero tú te has saturado y no estás viendo el resultado real de tu trabajo, sino la distancia entre el ideal perfecto que había en tu cabeza y lo que te ha salido al final. Pero tienes que tener presente algo importantísimo: el lector que lea lo que has hecho no sabe nada de ningún ideal al que aspirabas ni hostias, así que simplemente va a leerlo y disfrutarlo sin más.
En mi experiencia como humorista gráfico, me ha pasado un montón de veces pensar, mientras lo dibujo, que un chiste mío a lo mejor la lía en redes, que hará que me denuncien, que me cancelen… y luego ese chiste se publica y pasa desapercibido. ¡Y al revés! El chiste más blanco que se me ocurra puede ser luego el que genere polémica y movidas.
El asunto aquí es que NO TIENES CONTROL sobre cómo se va a recibir tu obra. Va a tener tantas versiones como lectores haya. Y ningún lector podrá tener con tu trabajo la relación que tienes tú como creador. Todo a lo que puedes aspirar es a hacerlo lo mejor que puedas, y lanzar la obra al mundo y que vuele libre.
Dedicarse a una carrera artística es vivir una vida de frustración constante, porque siempre estarás aspirando a un ideal que puede que nunca llegues a alcanzar. Es más: ¿y si lo alcanzas? Si llegas a la cumbre… se acabó, ¿no? ¿Para qué seguir, si ya no puedes mejorar más, si ya no tienes más metas que cumplir? ¿Que hace el coyote cuando ya ha cazado y se ha comido al correcaminos?
Lo que intento decir es que si coges algo a lo que has dedicado mucho tiempo y trabajo y te parece una mierda… eso ES BUENO, porque te motiva a hacerlo mejor, a seguir aprendiendo y a seguir superándote. Con suerte, toda tu vida la pasarás así.
Y aunque estés satisfecho con lo que has hecho, quizá lo vuelvas a mirar pasados meses, o años, y seguramente te parezca horrible. Pero eso es normal, y hasta lo mejor que te puede pasar, porque significa que has mejorado.
Y no te agobies, que esto le ocurre hasta a los grandes maestros. Pregúntale a Alan Moore qué opina de Watchmen, por ejemplo.
Yo mismo tengo dudas escribiendo todo esto. ¿Se entenderá? ¿Estoy diciendo algo muy obvio? ¿Va a ayudar esto realmente a alguien? ¿Soy de verdad tan idiota de compararme con Alan Moore? No sé. Da igual. ¡Seguid dibujando! ¡Es la única salida!

Rubén Fdez.