Meik te enseña a usar diferentes planos en el cómic.
Capítulo dedicado a los planos que forma parte de la guía técnica «SECRETOS DE LA NARRATIVA GRÁFICA APLICADOS AL CÓMIC» que puedes consultar de manera gratuita en la web de Grafito Editorial así como pedir tu ejemplar en este enlace. Esperamos que lo disfrutes.




El cómic tiene una forma única de narrar, pero si tenemos que comparar el cómic con otras artes, ¿A qué se parece más, a la literatura o al cine? Muchos pensarán que a la literatura, ya que el formato del cómic es similar al de un libro, pero no, el cómic tiene mucho más en común con el cine de lo que parece.
El cómic tiene lenguaje cinematográfico, ya que ambas artes usan un elemento esencial a la hora de contar historias: los planos. Los planos no solo le darán una riqueza narrativa a tu historia, sino que también pueden transmitir el sentimiento que queremos reflejar, situarnos en el entorno donde sucede la escena, guiar al lector e indicarle detalles que ocurren en la viñeta, etc.
Los dibujantes de cómic somos como los directores de una película, nosotros decidimos desde dónde grabará la cámara, teniendo en cuenta que la cámara es el ojo del lector. Y dependiendo de lo que queramos contar, usaremos los distintos planos: plano general, medio, detalle, primer plano, picado, etc.
Por lo general, solemos abrir una historia con un plano general, valga la redundancia. De esta forma, situamos al lector en el escenario donde transcurre la acción, ya que la amplitud del plano general nos da espacio para mostrar el escenario de la historia.
Cuando queremos acercarnos a un personaje, solemos recurrir a un plano medio. Es un plano perfecto para presentar a un personaje, ya que nos permite acercarnos a él para apreciar su cara y parte de su cuerpo.
Con un plano abierto, la viñeta se abre lo suficiente como para apreciar más elementos en la escena además del personaje. También tiene un buen uso cuando ocurre una acción, ya que el personaje tiene más espacio para moverse.
Si queremos centrarnos en el rostro del personaje, usaremos un primer plano. El primer plano no solo nos va a acercar al rostro del personaje y de esta forma nos familiarizamos con él, sino que también nos va a ayudar a entender cómo se siente el personaje en ese momento. Podemos añadir más énfasis al sentimiento del personaje con un primer primerísimo plano, donde la cámara se acerca mucho más al rostro del personaje y de esta manera contemplamos con más fuerza la alegría, la tristeza, el enfado, etc.
Cuando queremos que el lector se fije en un elemento concreto, usaremos un plano detalle. En este plano vamos a centrar la atención del lector en un detalle de la viñeta, ya sea un objeto, una marca, una huella o incluso partes del cuerpo de un personaje, como sus manos, sus ojos, etc.
El ángulo de la cámara nos ayudará a transmitir sensaciones como la soledad, la indefensión, pero también la fuerza o la valentía. Cuando ponemos la cámara arriba, un plano picado, el personaje está a nuestros pies, se muestra indefenso. Al contrario, si colocamos la cámara a los pies del personaje, un plano contrapicado, es el personaje el que queda por encima del lector, dándole una imagen de ser superior.
Estos son algunos de los planos más usados en el lenguaje del cómic, pero aún hay muchos más. Descúbrelos leyendo muchos cómics, pero también viendo muchas películas.
Meik
