Laurielle te ayuda a componer una viñeta usando el flujo de lectura de una página de cómic y a usar la regla de los tercios.
Capítulo dedicado al flujo de lectura que forma parte de la guía técnica «SECRETOS DE LA NARRATIVA GRÁFICA APLICADOS AL CÓMIC» que puedes consultar de manera gratuita en la web de Grafito Editorial así como pedir tu ejemplar en este enlace. Esperamos que lo disfrutes.



Cuando dibujamos cómic elegimos qué elementos vamos a poner en nuestro dibujo y de qué manera. Incluso con el guion más detallado del mundo, cada viñeta requiere un montón de pequeñas decisiones sobre cómo vamos a representarlo.
Esas decisiones las tomamos siempre, de forma consciente o no. Si no somos conscientes, pueden dificultar la lectura y estropear la acción. Pero si estamos atentos y lo hacemos con una intención concreta, hacen que los elementos importantes destaquen y guian el ojo del lector. A esta intencionalidad la llamamos componer, ya sea una viñeta o una página.
Una herramienta de composición muy popular es la regla de los tercios. Data de por lo menos el S. XVII, y se resume así: a los seres humanos nos gusta la simetría, pero nos gusta que sea perfecta… y somos demasiado buenos detectando cuándo no es perfecta. Si en lugar de usar composiciones simétricas usamos una composición en tercios, da esa sensación de equilibrio y simetría sin exigirnos perfección.
Para hacer una composición en tercios, dividimos la imagen en tres partes iguales (vertical y horizontalmente) con cuatro líneas, e intentamos colocar los elementos importantes de la imagen sobre esas líneas.
También es útil tener presente el flujo de lectura. En el sentido de lectura occidental los cómics se leen de izquierda a derecha: el lector ve primero lo que está más a la izquierda, y por lo tanto sucede ‘antes’. En este sentido, si estamos dibujando un diálogo lo ideal es colocar a la izquierda a la persona que habla primero, y si estamos haciendo una escena de acción todo movimiento que vaya de izquierda a derecha resultará más fluido y por tanto más rápido. Para asegurarnos de que el flujo sigue el recorrido que queremos, podemos dibujar una línea sobre la página, empezando en la esquina superior izquierda y yendo por todos los elementos (bocadillos, personajes, etc.). ¿Se lee todo en orden, o el ojo tiene que volver atrás dentro de una misma viñeta? ¿Pasamos fácilmente de un bocadillo a otro y de una viñeta a otra, o hay dudas de qué va antes y qué después? Si es así, ¿es algo que hacemos aposta para buscar una composición chocante, o debemos cambiar la composición para que fluya mejor?
Una tercera herramienta es usar otros elementos para ‘enmarcar’ la acción. El fondo se usa para indicar dónde sucede nuestra historia, pero también puede usarse para resaltar elementos clave. Por ejemplo, colocando una nube o una masa de árboles a ambos lados del personaje, para que su silueta se recorte contra el cielo. De la misma manera podemos poner elementos en primer plano para guiar el ojo hacia nuestros personajes. Solemos resistirnos a dibujar nada por ‘delante’ de la acción, por miedo de taparla, pero causa el efecto contrario: da profundidad y llama la atención sobre lo que estamos dibujando.
Hay muchísimas más herramientas para componer, que pueden aprenderse con la práctica o leyendo otras obras. Te animo a coger tus cómics favoritos pero -por esta vez- mirar la composición en lugar de leerlos. ¿Usan la regla de los tercios? ¿Cómo viaja tu ojo por la página? ¿Qué herramientas puedes incorporar a tu siguiente composición?
Laurielle
