El diablo está en los detalles

Sara Soler te enseña a crear ambientes usando planos detalle.

Capítulo dedicado a los planos detalle que forma parte de la guía técnica «SECRETOS DE LA NARRATIVA GRÁFICA APLICADOS AL CÓMIC» que puedes consultar de manera gratuita en la web de Grafito Editorial así como pedir tu ejemplar en este enlace. Esperamos que lo disfrutes.

Visualízate abriendo un cómic. Seguro que el 70% de las veces empieza con una viñeta grande en la que se enseña la ciudad de Nueva York, el gran cañón del colorado… Una panorámica del espacio con naves surcando las estrellas.
Esto es porque le autore (o autores) del cómic que tienes entre tus imaginarias manos, necesita que te ubiques en el mundo y en la historia que te va a contar. Para conseguirlo, está usando un plano general, que básicamente es una viñeta en la que aparece un paisaje, normalmente muy detallado y en la que también pueden aparecer los personajes transitando ese paisaje.
En una sola viñeta ya te ha contado dónde, cuándo y quién: París en 1944 mientras vemos a los soldados aliados posando junto al Arco del Triunfo, Long Island durante los locos años 20 y a Gastby yéndose de fiesta o a Paul Atreides paseando por Arrakis en el 10.000 D.C.
Es un recurso rápido, efectivo. A todo el mundo le ha quedado claro con una sola viñeta.
Pero no es la única manera de mostrar un espacio. De hecho, a veces puede quedar frío enseñar el lugar en el que se va a desarrollar nuestra historia como si fuera una postal y luego saltamos de viñeta y a otra cosa, mariposa. Es un punto de vista muy objetivo al fin y al cabo.
Os voy a enseñar un método con el que conseguir lo mismo que un gran plano general, pero que además de enseñar el escenario es capaz de crear un ambiente, de establecer el tono de la historia que vamos a contar e implicar emocionalmente al lector: Usando una secuencia de varios planos detalle.
Volvamos a París en 1944. Si empezamos con una viñeta detalle del Arco del Triunfo por la que asoman manos que saludan, seguimos con otra en la que las ruedas de un blindado avanzan, luego otra en la que dos personas se besan entre lágrimas y por último otra del cielo lleno de banderas aliadas… ¿No os genera un sentimiento mucho más cercano? Esto ocurre porque a través de los planos detalle se os ha hecho partícipes de la historia de manera mucho más subjetiva y casi en primera persona, como si estuvierais allí.
Usando este recurso, apelas a las emociones del lectore mientras le explicas que está en París, que han llegado los aliados y que lo están celebrando. Y además le haces sentir que es parte de ellos.
También puedes combinar este recurso con el uso del plano general, para crear efecto de “zoom out” (cuando usas los detalles primero y el plano general después) o “zoom in” (cuando usas primero el plano general.)
Ten en cuenta que este recurso no se puede usar sin ton ni son, ya que va a ralentizar el ritmo de la narración. Piensa que nos estamos deteniendo a investigar todos los detalles dentro de una escena, por lo tanto es como parar el tiempo para ver en profundidad lo que está ocurriendo. Así que tal vez no te interese usar este recurso en medio de una conversación acalorada en la que el diálogo tiene que ser ágil.
En definitiva: ¡Cuidado con jugar con las leyes del espacio y el tiempo!

Sara Soler