Gema Over te enseña a utilizar bien el recurso del flashback y el flashforward.
Capítulo dedicado a los flashback que forma parte de la guía técnica «SECRETOS DE LA NARRATIVA GRÁFICA APLICADOS AL CÓMIC» que puedes consultar de manera gratuita en la web de Grafito Editorial así como pedir tu ejemplar en este enlace. Esperamos que lo disfrutes.






En el cómic, al igual que en diferentes narrativas, existe un recurso principalmente de guion, en el cual se quiere representar un espacio temporal que no corresponde al presente de la propia narración. Se le llama salto temporal, y existen dos tipos de saltos diferentes: el flashback y el flashforward.
Para explicarlo brevemente, flashback es cuando mostramos un hecho que ocurrió en el pasado. Lo contrario que el flashforward, que narra algo que va a suceder en el futuro de la lectura.
Y aunque se trata de guion, una buena técnica gráfica puede mejorar (o fastidiar) una historia. También hay que tener en cuenta el momento en el que haces el salto, pero como ya he comentado esa es una cuestión de guion.
Se pueden usar todas las herramientas del propio cómic: desde la página hasta el bocadillo.
Tenemos que visualizar que el objetivo es comunicar al lector que no estamos en el tiempo que corresponde de la historia, y a no ser que queramos confundir adrede… Tenemos que transmitirle y dejarle muy claro que estamos en un salto temporal, y que la acción que vamos a narrar tiene (o va a tener) consecuencias en la propia historia.
El color de la página: un color base que sea diferente al resto de páginas, hace que de inmediato el lector detecte un cambio en la lectura, por lo que ya le pone en alerta. Este recurso puede ser sencillo, y aparte se puede combinar con el siguiente elemento, la viñeta.
Con la viñeta, hay muchas posibilidades: una de las más usadas es el bordeado. Depende de cómo la hayas dibujado, se crea el salto temporal con el tipo de marco o la ausencia de este.
O hacer diferentes estilos: dándole una forma de nube, con tramas, a rayas, o dejando que el propio dibujo de la viñeta se corte.
O si narramos un periodo histórico que ocurre mucho tiempo atrás de la historia, podemos usarlo a nuestro favor:
Si contamos una historia actual pero nos trasladamos al siglo XIX, podemos usar una textura que recuerde una fotografía antigua, dependiendo del guion. Y podemos jugar con el color: usar un color menos saturado o monocromo suele ser el recurso más utilizado.
También puedes adaptar el dibujo: dependiendo de la lucidez del flashback, puedes hacerlo más realista. O uno borroso, cuando es cartoon o usar bocetos, incluso copiar el estilo.
¿Acaso este dibujo no os recuerda a algo que habéis leído antes?
En cambio, en un flashforward podemos jugar con la abstracción del dibujo y usar otros elementos que se diferencien del flashback: líneas blancas o diagonales, partir el dibujo, o colores más o menos saturados…
Y al igual que la viñeta, todo se puede trasladar al bocadillo y su rotulación: un tipo de bocadillo que concuerde con el estilo del salto, hace que se integre todo.
O usar una caja de información si el narrador es una voz en off.
Al final, es crear un código gráfico que explique que no estamos en el presente.
A Marcus: No te comas eso.
Gema Over
